miércoles, 19 de marzo de 2014

Mercè López y “La casa”: “Cambié algo en mi tratamiento de los personajes, los trabajo más como masas compositivas, sin preocuparme mucho por tamaños o correcciones anatómicas, me gustaría seguir trabajando en este sentido”


“La casa” es una historia que a lo largo de 12 capítulos cuenta lo que pasa el día que un niño y su padre van al funeral del abuelo, un hombre solitario y retraído que el niño ni había llegado a conocer, y acaban por entrar en la antigua casa de familia.
En realidad la casa es una criatura viva, en la que nada es lo que parece, tanto que puedes hasta acabar siendo engullido por la alfombra del comedor. Para poder salvarse de esta y otras aventuras, padre e hijo tendrán que acudir a todo su ingenio y colaborar estrechamente.
Este planteamiento nos encontramos en este libro editado por A Buen Paso. Una historia de Daniel Nesquens que ilustra Mercè López. Con ella hemos hablado de este proyecto, con el objetivo de conocer un poco más su trabajo y el libro.
“Fue Arianna quien se puso en contacto conmigo. Había trabajado con ella en un anterior proyecto del que quedamos las dos muy contentas. Y con Daniel habíamos desarrollado alguna cosa personal pero sin llegar a publicar nada conjuntamente, aunque creo que los dos teníamos muchas ganas. El texto de “La casa” nos dió la oportunidad de cerrar el triángulo”.
¿Qué te pareció el texto cuando lo recibiste? “Pues siempre que leo un texto de Daniel quedo agradablemente desconcertada. Me atrapa en sus detalles curiosos como si volviera a ser una niña y necesito un par de veces más de relectura para ir sacando mis propias conclusiones de lo que significa para mí su historia”.
“Me gusta mucho el trabajo de Daniel y me hace pensar siempre en la obra abierta de las vanguardias del siglo XX, en el que el espectador tiene la mitad del trabajo para acabar la obra que plantea el artista. El texto de la casa te lleva de la mano a través de un misterio que no es tanto el de la casa encantada como el del pasado y la relación de los personajes. A pesar del tema grave de la muerte y del drama familiar, Daniel consigue conservar intacta su frescura. Me gusta especialmente la inteligencia introspectiva que tiene este niño narrando en primera persona”.
¿Qué tienen de característico las ilustraciones? Es decir, ¿hay algo nuevo o diferente respecto a otros trabajos anteriores? “Me parece que cada uno de mis trabajos es diferente al anterior. Cada historia pide lenguajes distintos, según el tono, la temática, el público a la que va dirigido… En este libro cambié algo en mi tratamiento de los personajes, los trabajo más como masas compositivas, sin preocuparme mucho por tamaños o correcciones anatómicas, me gustaría seguir trabajando en este sentido. Las cenefas también es algo bastante nuevo y me gusta el efecto de dejar que la abstracción rompa un poco la imagen”.
¿Con qué técnica están hechas? ¿Es con la que te sientes más cómoda? “Acrílico, lápiz y un montaje final con Photoshop. Me siento cómoda con ello, necesito trabajar con pinceles como base. Me gusta tocar la materia y las aguadas de la pintura con mis manos y también me gusta mezclar técnicas para dar diferentes niveles de lectura a la imagen”.
¿Por qué predominan el rojo y el negro? “El negro me daba juego con el tema de la muerte del abuelo, el luto y el tono melancólico de la historia y también para mezclar padre y niño que quería que formaran una misma masa prácticamente durante todo el llibro. Y con el rojo a pesar de la importancia narrativa que tiene con la sorpresa final, quería darle un toque de frescura, reflejo de la que conserva Daniel. Quería que el espiritu del texto se pudiera sentir en las pinturas. Pero quería darle también algo del ambiente americano de películas como Paris-Texas o fotografías de los 60-70 un poco descoloridas por el tiempo”.
Respecto al color rojo, al final del libro hay sorpresa… ¿de quién fue la idea? “Arianna me dio libertad total para planificar el libro. Me dio alguna sugerencia sobre un desplegable, una maquetación libre… en resumen que imaginara lo que quisiera y luego miraríamos las posibilidades de edición. Aproveché el desplegable para una idea que comentamos con Daniel que era mostrar en las imágenes la casa, ya que en el texto no se describe prácticamente. El texto roza el surrealismo en los pensamientos del niño y las excentricidades de la casa así que me parecía redundante hacer imágenes muy locas y decidí centrarme en el contexto”.
“Pero el pasado, el abuelo, la magia de la casa, el paralelismo entre padre e hijo quería que tuvieran también presencia y así pensé en esos juegos que me encantaban de niña con lupas e imágenes ocultas. Arianna recibió la idea encantada!”
¿Qué es lo próximo que podremos ver en las librerías de Mercè? “Lo más inmediato es “Fuego”. Un libro en el que repetimos el equipo de “Tu corazón en un cofre” que salió el año pasado, con Magela Ronda a la edición y con Rebecca Beltrán al texto. Y estoy desarrollando algunos proyectos personales que espero porder mostrar pronto… a ver si alguien se anima a editarlos!”



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