Manifiesto por el Libro Papel

¡EL LIBRO EN SOPORTE PAPEL TIENE FUTURO!

1. El futuro es digital y debe ser digital. La Red, junto con los dispositivos de lectura de todo tipo, son un sistema poderoso para acercar las ideas y la cultura a todos los habitantes del planeta. Más poderoso que el libro de papel.


2. El uso de la tecnología digital, no obstante, también permite y permitirá, cada vez más, la edición de libros de papel de forma mucho más económica, mitigando los riesgos de falta de coincidencia entre oferta y demanda de un determinado título.


3. El uso de la Red y de los dispositivos de lectura debe ser cuidadoso con el medio ambiente. Muchas veces se ataca al libro de papel por contribuir a la deforestación, cuando su impacto dañino es probablemente mínimo si se compara con el de las impresiones innecesarias de documentos, el consumo energético de aparatos innecesariamente encendidos, y la contaminación producida por la falta de un correcto reciclaje de los dispositivos.


4. El libro de papel forma parte de nuestra tradición cultural y fue, hasta la aparición de la radio, la televisión y la Red, nuestro único vehículo de transmisión de las ideas y el conocimiento. El libro de papel, los títulos que se han editado en este soporte, y los ejemplares que viven en las bibliotecas particulares y públicas de todo el mundo, constituyen el principal patrimonio cultural de la humanidad que existe.


5. La lectura de un libro de papel es una experiencia fisiológica y neurológica mucho más rica que la lectura en soportes electrónicos, causa un placer mayor, facilita una captación de los contenidos más plena.


6. Las artes gráficas en papel han permitido y siguen permitiendo crear obras bellísimas, no sólo por el contenido literario de sus textos, sino también por la concepción y edición del mismo libro. En el libro infantil es, quizá, donde este rasgo alcanza su máxima expresión; el libro infantil tiene una capacidad de atraer a un niño o a una niña hacia un texto y las ideas que contiene, muy superior a que éste se encuentre en su rincón correspondiente de la Red.


7. La comunicación en la Red ocurre, y esto crece exponencialmente, en un número reducido de lenguas. La edición de libros de papel puede y debe ser una garantía para no perder la riqueza lingüística de la humanidad.


8. El libro de papel debe desarrollarse y presentarse en la sociedad como un medio para obtener placer y para perfeccionarse como persona. Esto es especialmente importante frente a la infancia, los primeros lectores, y debe valorarse la influencia negativa de la lectura obligatoria de libros como parte de las tareas en la educación escolar.


9. Somos muchos los que le debemos mucho a los libros de papel: las aventuras en las que nos han hecho participar, los sentimientos y las pasiones que nos han inspirado y lo que noshan enseñado sobre nuestros congéneres, el mundo en que vivimos y nosotros mismos. Queremos generar un movimiento de entusiasmo y acción ciudadana en defensa del libro de papel.


10. Si quieres sumarte a nuestro movimiento, añade tus argumentos, tus ejemplos y vivencias o tus sentimientos en relación al libro de papel. Una hoja de papel la puede rasgar la persona más débil, pero cien hojas juntas ni el más fuerte sería capaz de romperlas.

Comentarios

Marina Seoane ha dicho que…
Muy bien. Me ha encantado y estoy totalmente de acuerdo. El libro es un objeto muy especial. En él, aparte de la narración que nos informa o cautiva, está el olor de la tinta y del papel, la textura, la imagen, la ilustración... y como bien dices, es un patrimonio cultural, son como parientes cercanos y lejanos, nuestra historia. Es un mundo diferente que el digital, produce sensaciones distintas y en él están implicados todos nuestros sentidos; hasta el del oído, al pasar las páginas o al acariciar el papel, cuando nos emociona el texto... y es delicioso el leer pausado, pararte a pensar entre párrafo y párrafo... tiene un encanto semejante a ver un original de una ilustración, aquellas que se hacían directamente en el papel de acuarela y podíamos apreciar de cerca la textura del papel, cómo la aguada se había deslizado por sus pequeñas, leves, rugosidades. O cuando apreciabas zonas más empastadas y cierto brillo de la témpera o de la cera y la delicadeza del lápiz. Es distinto que lo digital, a cada uno su valor.
Muy bien el manifiesto.
Marina Seoane