Blanca Álvarez gana el IX Premio Anaya con la obra “Aún te quedan ratones por cazar”

La escritora asturiana Blanca Álvarez ha resultado ganadora de la IX edición del Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, dotado con 18.000 euros y dedicado este año al ámbito infantil, con el manuscrito titulado Aún te quedan ratones por cazar. El texto premiado,ambientado en Japón durante la Segunda Guerra Mundial, se publicará en abril en una edición ilustrada y estará dirigido a lectores a partir de 10 años.

Blanca Álvarez nació en Cartavio-Coaña, un pueblecito de Asturias. Estudió Filología Española, Derecho y Trabajo Social. Entró, por casualidad, en el periodismo, donde lo probó casi todo, incluidos dos años en la última página del diario AS. Ahora imparte cursos a profesores de Lengua y Literatura y a alumnos de secundaria, y escribe novelas para jóvenes. En Anaya tiene publicadosdiversos títulos, como La escuadra del portero, La mitad de tu rostro, Las costuras del guante, El puente de los cerezos, y la tetralogía Cuarteto de cuerda: Sonata de amor, Capricho 24, La partitura rota, Silencio de flauta(de próxima publicación). También tiene publicadas novelas para adultos como Siempre quiso ser Marlene (Algaida). Además su obra ha sido reconocida con distintos premios como el IV Premio de la Crítica de Asturias con El puente de los cerezos, o el XIII Premio Ala Delta conPendientes, caracoles y mariposas.

En palabras de la autora: “Escribo para niños porque abandoné la poesía, o sería mejor decir que la poesía me mostró el auténtico jardín de los versos: los niños, que no son inocentes como creemos, sino lúcidos vigilantes. No soy yo quien elige ni el cómo ni el cuándo, sucede que un día, a cualquier hora, mi cabeza y mi corazón se instalan en otro lugar y surge la historia. Esta novela nació hija de dos sinsentidos. El primero, mi vieja fijación con ese terror generado voluntariamente y llamado guerra en el que ¿quién recuerda a los niños? La segunda es mi fascinación por Japón. Y el título se lo debo a mi abuelo paterno; cada vez que yo insistía en ser pirata, carraspeaba y soltaba la misma frase:Aún te quedan ratones por cazar. Claro que su frase sonaba en gallego”.

Seguir leyendo en el blog de Anaya

Comentarios