miércoles, 25 de enero de 2017

Oscar Senar entrevista a Juanfer Briones dibujante de "Los Amantes de Teruel"

¿Cómo darle una nueva dimensión a una historia que todo el mundo conoce? Ese es el reto al que se enfrentaron los autores de ‘Amantes. La leyenda de Teruel’. El barbastrense Juanfer Briones, bregado en ficciones medievales tras dibujar los tres álbumes de su saga ‘Templario’, asumió el encargo de otorgar espectacularidad a las escenas de acción e intensidad a los momentos de drama y romance.


¿Cómo llega a ti este proyecto y por qué decides aceptar el reto?
Acababa de terminar la promoción del tercer volumen de la saga templaría y estaba preparando otros proyectos. Sabía que GP estaba preparando el cómic de ‘Amantes’ con otro autor y entonces recibí la llamada de Daniel Viñuales ofreciéndome el proyecto, ya que habían decidido cambiar de dibujante. No tarde en responder afirmativamente ni un segundo: es uno de esos proyectos a los que no se puede decir que no. Estamos hablando de dibujar uno de los mitos románticos más importantes de Europa.

La historia de los Amantes es de sobra conocida, pero aquí hay un elemento quizás menos explorado, la aventura. ¿Cuáles han sido las claves para revestir esta historia de acción e intriga?
El guion de Santiago Gascón ya introduce las claves para enfocar el mito de los Amantes desde una perspectiva diferente. La historia comienza con el descubrimiento inesperado de al tumba de los Amantes y a partir de ahí recupera la historia del s. XII del Reino de Aragón, en unos años azarosos a los que los protagonistas no son ajenos y en cuyos hechos participan de forma activa. Así la acción lleva a Diego de las Navas de Tolosa a Muret, mientas que Isabel utiliza toda su astucia para mantenerse soltera hasta que... Debéis leerlo.

Cuando lees el guión por primera vez, ¿qué te sorprende?
Venia de hacer un análisis bastante minucioso del s. XIII aragonés para ‘El renegado’ y ‘Templario’, y me sorprende cómo la partida de Diego encaja en los sucesos de esa época del reinado de Pedro II. Entonces me doy cuenta de lo “real” de la historia de los Amantes y cómo el perfil psicológico de cada uno de los personajes principales y secundarios que aportan Gascón, Esteban y Needelman completa el relato de forma perfecta.

¿Cuál ha sido el momento más difícil de dibujar?
He sentido la responsabilidad de estar pasando al papel escenas que cientos, miles de personas ya habían imaginado, y no podía defraudar. Así que me he impuesto ser honesto y al mismo tiempo estar a la altura de lo que el lector espera. La escena donde Isabel se presenta en el funeral de Diego representó una dificultad extra para mantener el dramatismo durante varias páginas. También en la de la muerte de Diego y, en general, en todos aquellos momentos donde la carga dramática era alta, he sentido la presión o la responsabilidad de hacer sentir al lector con los dibujos ese dramatismo.

Originalmente, ‘Amantes’ era un guión para el cine. ¿Te ha exigido un esfuerzo mayor convertirlo al lenguaje del cómic?
Por un lado ha sido más sencillo por la planificación de escenas; por otro, transformar el tempo de la narración y adaptar el lenguaje del cine al cómic ha sido particularmente complejo.

En lo que sí se nota esa ambientación cinematográfica es en la iluminación a través del color, que tiene un peso muy importante en tu estilo.
Si, la luz y el color han ganado peso en detrimento quizás de la línea, pero creo que era lo que la historia precisaba. También narrativamente me ha permitido utilizar elementos más maduros para narrar determinadas escenas.

‘Amantes’ se publica en formato de álbum francobelga, un mercado donde los cómics históricos tienen un gran éxito. ¿Qué referentes tienes en este género?
El primero Hermman y ‘La Torres de Bois Mauri’, pero también ‘El Cid’ de Hernández Palacios , ‘Cruz Negra’ de Pedro Camello y, en general, el trabajo de Jesús Cano de la Iglesia, que acaba de sacar un álbum formidable, ‘1212 La Navas de Tolosa’.

¿Qué dificultades específicas tiene el género histórico para un dibujante?
La ambientación siempre es compleja. Por mucho que quieras ajustarte siempre se te escapan cosas, pero lo que más me preocupaba es que el lector viera personas del s. XIII y no gente disfrazada. Luego está la responsabilidad de contar la Historia tan aproximada a la verdad como sea posible. Eso exige documentación y confrontación de datos, mucho trabajo que no se ve pero que es esencial para dar verosimilitud al relato.

Tres tebeos de la saga ‘Templario’, un cuento protagonizado por Petronila de Aragón, un tebeo sobre los Amantes de Teruel... ¿Vas a seguir por la senda del medievo o tus lápices cogen nuevos rumbos?
Por ahora abandono el s. XIII y me embarco en un relato actual, la adaptación de una novela de Miguel Mena. Aunque estoy muy ilusionado con ‘Amantes’, después de la saga templaría necesito dibujar coches y teléfonos móviles. Otro reto.

Fuente: Gp Ediciones